Dra. Dolors Bramon – El Islam: una forma de entender a Dios, una cultura y una sociedad. MEI – UB

 

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Hablar de islam y hacerlo bien: la terminología no es inocente

Judíos, cristianos y musulmanes se diferencias por el hecho de creer en el mismos Dios. 

El concepto de jihad, usamos la palabra yihad con toda frivolidad, con toda ignorancia. Hablamos de yihadistas, de yihadismo y no tenemos ni idea de lo que quiere decir. El termino aparece 35 veces en el libro que los musulmanes consideran palabra de Dios. Miradas estas 35 veces, por el contexto, queda clarísimo que en 22 de estas 35 significa esfuerzo o superación de la conducta propia o colectiva. Luchar contra el propio ego, contra los propios vicios, sea individualmente o colectivamente. En otras 3 veces, se nota que se esta refiriendo a una elevación espiritual de los fieles. También es un significado religioso, no la idea de jihad que se esta imponiendo. En estas 10 ocasiones que faltan, el termino yihad o el verbo yahada, alude a una lucha, a un combate no espiritual, de humanos, es decir, de personas contra personas. Hablar de ello no quiere decir que lo apruebe. 

Cuando es licita una guerra, un combate (no hablo de jihad), matar al enemigo, según el Corán:

  • Nunca un musulmán puede luchar contra otro musulmán. Tan claramente expresado, como a menudo olvidado. Guerras entre los musulmanes siempre las han habido. 

El Corán admite 3 motivos de lucha entre personas:

  1. Cuando hay una agresión, a modo de defensa.
  2. Defender determinados favores; victimas de una injusticia. 
  3. Para evitar males mayores. Lucha a favor de los oprimidos. 

¿Qué pasa con el mal llamamos jihad? ¿Cuándo se puede hablar de jihad? ¿Cuándo podemos creer a los diarios y la televisión? ¡Nunca! 

Para que se le pueda llamar jihad, no pueden matarse ni viejos, ni mujeres, ni niños. Tampoco enfermos mentales, crónicos o ciegos. Hay que respetar la vida de levitas, monjes y  hombres de ciencia, a no ser que inspiren sospechas de enemistad. No pueden matarse campesinos, ni comerciantes, ni mercaderes, ni criados ni esclavos que acompañen a sus amos.  No se puede talar arboles, ni quemar cosechas, ni sacrificar animales, a no ser que sea para el alimento inmediato de los combatientes. Esta prohibido dispersar abejas, esta prohibido en yihad destruir edificios aunque estén deshabitados. 

 

 

 

 

 

Nacionalismo e identidad

Mi nacionalismo. No soy ni de aquí ni de allá. Aun no he emigrado por largo tiempo. ¿Qué es para ti el nacionalismo? ¿Te sientes de donde eres? ¿Tu identidad nacional te define? Es decir, los rasgos característicos de tu país, de tu nación. Esta claro que todos estamos condicionados, en diferente medida, por la identidad nacional. En el momento que nacemos en un territorio y no en otro, este nos define, nos categoriza. Un territorio entendido como un sistema sociocultural, una estructura que intenta darle sentido al todo. He crecido en esta tierra, he aprendido de ella, pero no me define, ni lo hará.

Nacionalismo e identidad. Una sensación desagradable me recorre siempre que me identifican como catalana, lo desagradable aumenta si me llaman española. No entiendo mi postura, tampoco la vuestra. No comprendo la necesidad de identificarme con una identidad nacional, he crecido dentro de unas fronteras pero no me encierran. Menos entiendo la necesidad de formar parte de una identidad nacional, catalana o española, para oponerme a la otra ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Quién eres tu y quién es el otro? Yo no deseo esa rabia dentro de mi.

Yo se quien soy, conozco mi identidad, por eso no tengo necesidad de adoptar otra identidad. Este conflicto, este identificarme como catalana o castellana, me hace recordar la falta de identidad. La necesidad de romper las barreras, de ir mas allá de esta gran mentira. Que todos nos reconozcamos a nosotros mismos, sin la necesidad de adoptar una identidad impuesta, totalmente impuesta e irreal. Irreal porqué las culturas nunca son estáticas, no son lo que tu crees. Es absurda la obsesión de la gente de intentar mantener una cultura como única e inamovible. Una cultura, un sistema sociocultural, es como la vida misma, camina, evoluciona, a cada instante. ¡Es absurdo! El “pa amb tomàquet” no es nuestra cultura, es una tradición de nuestra cultura. Para ser catalán no tienes que comerlo a diario ¿Qué es ser catalán? ¿o, español? Y, ¿ser persona? La cultura no es eso, la cultura somos nosotros, todas nuestras vidas, las de todos.

No olvidar que el nacionalismo es un invento reciente. La nueva religión como el fútbol. Una estrategia más para que nos entretengamos con una identidad que no es la de nadie, y así seguir olvidando quien somos realmente ¿Qué implica ser catalán, español o brasileño? El nacionalismo es un invento mas para tenernos separados y alejados entre nosotros, de nosotros mismos y de la realidad.

Las identidades “cibernéticas” y un antropólogo desorientado.

Volver a encontrarme con el blog de El Antropólogo Principiante se hace raro.

Soy una persona que crea varias identidades a lo largo de la vida.

Me encanta imaginar, crear, inventar y no parar de hacer cosas. Lo que se dice, un culo inquieto.

Mi encuentro con la antropología fue de casualidad y el crear este blog más casualidad aún.

En mi yo anterior, pasaba un poco de las demás culturas, de procesos sociales, de Malinowski…

Yo era feliz con mi mecanismo.

Mi trabajo, mis amigos, mis viajes, la familia, mis historias, mi vida creada, una vida que era la que tenía que ser, porque mi falta de consciencia o mi poca reflexión sobre mi ser y mi cultura me había llevado hasta ahí.

Trabajar, ser feliz, trabajar, ser feliz…

Y así, los años pasaban.

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