Hablar de islam y hacerlo bien: la terminología no es inocente

Judíos, cristianos y musulmanes se diferencias por el hecho de creer en el mismos Dios. 

El concepto de jihad, usamos la palabra yihad con toda frivolidad, con toda ignorancia. Hablamos de yihadistas, de yihadismo y no tenemos ni idea de lo que quiere decir. El termino aparece 35 veces en el libro que los musulmanes consideran palabra de Dios. Miradas estas 35 veces, por el contexto, queda clarísimo que en 22 de estas 35 significa esfuerzo o superación de la conducta propia o colectiva. Luchar contra el propio ego, contra los propios vicios, sea individualmente o colectivamente. En otras 3 veces, se nota que se esta refiriendo a una elevación espiritual de los fieles. También es un significado religioso, no la idea de jihad que se esta imponiendo. En estas 10 ocasiones que faltan, el termino yihad o el verbo yahada, alude a una lucha, a un combate no espiritual, de humanos, es decir, de personas contra personas. Hablar de ello no quiere decir que lo apruebe. 

Cuando es licita una guerra, un combate (no hablo de jihad), matar al enemigo, según el Corán:

  • Nunca un musulmán puede luchar contra otro musulmán. Tan claramente expresado, como a menudo olvidado. Guerras entre los musulmanes siempre las han habido. 

El Corán admite 3 motivos de lucha entre personas:

  1. Cuando hay una agresión, a modo de defensa.
  2. Defender determinados favores; victimas de una injusticia. 
  3. Para evitar males mayores. Lucha a favor de los oprimidos. 

¿Qué pasa con el mal llamamos jihad? ¿Cuándo se puede hablar de jihad? ¿Cuándo podemos creer a los diarios y la televisión? ¡Nunca! 

Para que se le pueda llamar jihad, no pueden matarse ni viejos, ni mujeres, ni niños. Tampoco enfermos mentales, crónicos o ciegos. Hay que respetar la vida de levitas, monjes y  hombres de ciencia, a no ser que inspiren sospechas de enemistad. No pueden matarse campesinos, ni comerciantes, ni mercaderes, ni criados ni esclavos que acompañen a sus amos.  No se puede talar arboles, ni quemar cosechas, ni sacrificar animales, a no ser que sea para el alimento inmediato de los combatientes. Esta prohibido dispersar abejas, esta prohibido en yihad destruir edificios aunque estén deshabitados. 

 

 

 

 

 

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Vivir desde el Corazón – Gregg Braden

Algunos pueblos indígenas y antiguas tradiciones, comparten una imagen sobre como vivimos la vida, y como interpretamos las experiencias. Son tradiciones distintas pero las une misma idea. Para poder cerrar el círculo y aceptar nuestro poder, antes tenemos que iniciar un viaje de descubrimiento personal, un viaje que nos puede alejar de lo que nos es familiar y que podemos tardar toda la vida en completarlo. Pero la distancia es corta, no va más allá de los 45 cm. Seamos altos o bajos, y de cualquier raza, país o cultura, en todos nosotros la distancia media entre el centro del cerebro y del corazón es la misma, 45 cm.